El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó hoy el atentado suicida perpetrado en una escuela en Nigeria, en el que murieron al menos 48 personas, y exigió que se lleve ante la Justicia a los responsables.
Ban, en una declaración leída por un portavoz, se declaró "indignado por la frecuencia y brutalidad de los ataques contra instituciones educativas" en el norte de Nigeria y pidió el "cese inmediato de esos crímenes abominables".
El diplomático coreano exigió que los responsables del atentado sean llevados rápidamente ante la Justicia en un proceso que respete los derechos humanos.
Además, demandó que se pongan en marcha medidas de seguridad adecuadas para proteger a la población civil de este tipo de amenazas y trasladó sus condolencias a los familiares y amigos de los fallecidos hoy.
A la condena se sumó también Unicef, que destacó que estos repetidos atentados contra niños y escuelas "son ataques contra el futuro de Nigeria, un país que ya tiene el número más alto del mundo de niños no escolarizados".
"Llamamos a aquellos con la responsabilidad y el poder a llevar a los autores de este cruel acto ante la Justicia y a cumplir con su responsabilidad de proteger a los niños", señaló el Fondo de la ONU para la Infancia en un comunicado.