UN ENVIADO de la ONU declaró ayer que presentará una propuesta a Israel con "ideas concretas"" para poner fin al conflicto libanés-israelí.
El enviado, Vijay Nambiar, dijo que había logrado unos primeros pasos prometedores durante las conversaciones que mantuvo con el primer ministro libanés.
Sin embargo Nambiar, asesor del secretario general de la ONU Kofi Annan, advirtió que se necesitarán "muchas más gestiones diplomáticas"" para llegar a un acuerdo. No aportó detalles sobre las ideas que dijo presentará a Israel.
Nambiar expresó optimismo por los esfuerzos de las Naciones Unidas para terminar con la violencia, que comenzó después que el grupo guerrillero Hizbulá secuestró a dos soldados israelíes la semana pasada.
El primer ministro británico Tony Blair y el secretario general Kofi Annan pidieron el lunes el envío de una fuerza de paz internacional al sur del Líbano, y la Unión Europea anunció que analizaba también el emplazamiento de soldados de paz en la zona.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán Manouchehr Mottaki, en tanto, dijo que un cese del fuego seguido de un intercambio de prisioneros sería aceptable y justo en el conflicto israelí-libanés, que llevaba seis días.
La mención a una posible fuerza no fue uno de los elementos más llamativos de la declaración del G8, en un negociación complicada por las grandes diferencias entre sus miembros sobre el origen de la crisis y sus posibles soluciones.
Tras pedir el final de todas las operaciones militares de Israel, los palestinos y la milicia libanesa de Hizbulá, así como la liberación de tres soldados israelíes capturados y de responsables palestinos arrestados.
"Nuestro mensaje es claro para cada israelí y esto se escuchará en toda la región. Buscaremos en cada escondite, apuntaremos a cada terrorista que apoye en los ataques contra ciudadanos de Israel y destruiremos cada insfraestructura terrorista donde sea", dijo Olmert ante el Parlamento.
El primer ministro hebreo agregó que "Israel no aceptará vivir bajo la sombra de misiles y cohehtes que amenacen a sus residentes".
Hizbulá desestimó las propuestas internacionales de un alto al fuego, al considerarlas "condiciones israelíes"", y acusó a los enviados extranjeros de ayudar a que Israel continúe su ofensiva militar para someter a Líbano.
Los israelíes siguieron reiterando que su objetivo era desmantelar a Hizbulá.
El presidente George W. Bush, aparentemente sin saber que un micrófono estaba prendido, usó una grosería para referirse al grupo guerrillero libanés Hizbulá durante la cumbre del Grupo de los Ocho en Rusia.
Conversando casualmente con el primer ministro británico Tony Blair sobre la actual crisis en el Medio Oriente, Bush dijo: "la ironía es que lo que se necesita realmente es que Siria haga que Hizbulá deje de hacer esta m..."". Dijo a Blair, con la boca llena con un bollo enmantequillado, que tenía ganas de decirle al secretario general de la ONU Kofi Annan que llamara por teléfono al presidente sirio Hafez Assad para que "tomara cartas en el asunto"".
Estas declaraciones fuera de libreto se produjeron durante una sesión fotográfica. Evidentemente no sabían que un micrófono abierto captaba sus conversaciones.
La ONU presentará propuesta a Israel
Kofi Annan y Tony Blair sugirieron desplegar una fuerza internacional de paz en territorio libanés.