Los obispos de todo el mundo, reunidos en el Vaticano, solicitaron que se divulgue "la palabra de Dios" a través de todos los medios de comunicación modernos, en particular Internet y los iPod.
La asamblea de obispos, que culminó el pasado sábado tras tres semanas de reuniones, quiere fomentar la divulgación de la Biblia, libro sagrado de los cristianos, "en la mayor cantidad de idiomas" posible.
En un comunicado publicado, los obispos reconocen que el texto escrito no es suficiente para proclamar los principios religiosos debido a que "la comunicación hoy en día se expande por redes que involucran a todo el planeta".
"La voz de la palabra divina debe resonar a través de radios, canales internet de difusión virtual, CD, DVD e iPod", sostiene el texto.
"También en las pantallas de televisión y cine, en la prensa, en los certámenes culturales y sociales", agregaron.
Los obispos admiten que tales formas de comunicación modernas tienen su propio lenguaje e invitan a la iglesia a adecuarse "tecnológicamente" y "culturalmente".
Propuestas para Benedicto.
El sínodo, como se llama a la asamblea de obispos, adoptó también una serie de propuestas, que entregarán al papa Benedicto XVI, en las que piden que se refuerce el rol de la Biblia como texto clave para la Iglesia Católica.
Las propuestas no han sido publicadas, precisó el presidente del consejo pontificio para la cultura, el arzobispo Gianfranco Ravasi.
Servirán al Papa para redactar una "exhortación apostólica", un texto doctrinal dirigido a los religiosos y fieles de todo el mundo.
Otra realidad.
Los obispos son conscientes de que a pesar de haber sido traducida a 2,454 idiomas, la Biblia se lee cada vez menos en algunos países predominantemente católicos.
El punto de vista de los obispos fue confirmado por una pesquisa que se llevó a cabo hace unos meses por uno de los principales institutos de investigación de Italia, Eurisko, a solicitud de la Federación Bíblica Católica, como preparación para el sínodo de los obispos católicos sobre la Biblia que se celebró este mes.
Los investigadores entrevistaron a 13,000 cristianos y no cristianos de nueve países: Alemania, España, Estados Unidos, Francia, Holanda, Italia, Polonia, Reino Unido y Rusia.
Sólo el 8% de los españoles y el 11% de los franceses encuestados respondieron correctamente a preguntas básicas sobre la Biblia.
En Italia, donde el 88% de la población se considera católica, apenas el 14% de los entrevistados sabía si Jesús ayudó a escribir la Biblia, si los evangelios forman parte de ésta y si Moisés o Pablo aparecen en el Antiguo Testamento.
Incluso en el país donde se obtuvo la mayor cantidad de respuestas correctas, Polonia, solamente el 20% las sabía.
La investigación también arrojó que el 73% de los italianos no había leído nada de la Biblia en el último mes y que apenas uno de cada tres de ellos va a la iglesia.
De los entrevistados, los que más oran son los estadounidenses (87%) y los que menos lo hacen son los franceses (49%).
Los alemanes, británicos, españoles, estadounidenses, holandeses, polacos y rusos suelen orar con sus propias palabras, mientras que los italianos y franceses prefieren hacerlo con oraciones que han aprendido de memoria.