La perla "Peregrina" eje temático durante la XXVIII Ruta Quetzal BBVA
Carmen Mena explicó a los jóvenes una leyenda, según la cual, la perla "está maldita y dicen que quien la posea sufrirá grandes dolores antes de morir".
La perla "Peregrina" fue el eje sobre el que giró la conferencia de la doctora y catedrática de Historia de América en la Universidad de Sevilla Carmen Mena, en la isla de Taboga (a unos 20 kilómetros de Ciudad de Panamá), a la que la XXVIII Ruta Quetzal BBVA llegó ayer, lunes.
Esta investigadora e historiadora especializada en el área de Colombia y Panamá relató a los expedicionarios la llegada de los españoles al Archipiélago de las Perlas, una vez descubierta "la mar del Sur" y con el afán de ir en pos de ese imperio más rico que los indios cueva les señalaban "hacia Poniente": el inca.
Pese a que muchos libros de historia señalan la isla de Taboga (mal llamada isla de las Flores, según Mena) como punto de partida de la expedición de Francisco Pizarro hacia Birú, el nombre por el que se conocía al actual Perú, la investigadora rebatió esta idea y se mostró "convencida" de que el de Trujillo zarpó desde Terarequí, bautizada por los españoles como isla del Rey o de las Flores.
Mena describió las durísimas condiciones en que los indios se zambullían en el mar en busca de las perlas para los españoles, quienes les obligaban a descender a mayor profundidad de la que podían soportar o les amarraban por la cintura o el cuello, algo que el cronista Fray Bartolomé de las Casas describió como "infernal".
Los españoles contaron con la ventaja, según el relato de la catedrática, de que los indios preferían el alimento de las ostras al valor de las perlas.
En una de aquellas expediciones al archipiélago, en 1515, el capitán Gaspar de Morales -enviado por el gobernador Pedrarias Dávila- obtuvo un botín que pasaría a la historia por el curioso periplo de una de sus joyas: una perla de belleza singular, que pesaba 58,5 quilates y tenía la forma de una pera o una lágrima.
"Pocas joyas ocultan una historia tan fascinante", exclamó Mena al hablar a los jóvenes de la Ruta Quetzal BBVA sobre la que hoy conocemos como "Peregrina" y que durante mucho tiempo fue "la perla rica" en los documentos de época.