Un grupo de científicos ha localizado 38 colonias de pingüinos emperadores en la Antártida, gracias al uso de satélites que captaron las imágenes de los excrementos dejados por las aves.
Por lo pequeño de su tamaño, resulta imposible hacer seguimiento a los pingüinos por medio de satélites convencionales.
Sin embargo, esos instrumentos tecnológicos sí pudieron detectar desde el espacio los guanos o excrementos secos dejados sobre la superficie por una colonia de pingüinos, que se había agrupado por casi ocho meses en la banquisa (conjunto de placas de hielo flotantes en la región de los mares polares).
Las sustancias, al adquirir un tono rojizo y marrón, fueron fácilmente captadas por los satélites.
El censo de las colonias fue dado a conocer en la publicación especializada Global Ecology and Biogeography.
Contando.
Los científicos también hallaron que otras seis colonias habían desaparecido.
"Sabemos que los pingüinos emperadores se quedan en el hielo marino para reproducirse, de la misma manera como lo hacen los osos polares en el Ártico. Esos mamíferos dependen del hielo flotante para la cacería", señaló Fretwell.
"Pese a que la banquisa es, en estos momentos, razonablemente estable, sabemos que en futuras décadas se reducirá rápidamente", dijo el investigador.