Alemania estrenará la ley que autoriza el espionaje online en ordenadores privados a la Policía de Investigación Criminal (BKA), que asumirá competencias en la lucha preventiva contra el terrorismo y podrá realizar escuchas en domicilios de sospechosos.
Por primera vez en la historia, el BKA, un cuerpo integrado por 5,000 agentes, estará autorizado para espiar en domicilios y también en los ordenadores privados de sospechosos de actividades terroristas.
El texto definitivo exime de la posibilidad de ser espiados a diputados, religiosos y abogados defensores.
Si abre la puerta, en cambio, a la vigilancia de periodistas, médicos y resto de juristas, de modo limitado y si se considera que con ello se puede descubrir a fuentes sospechosas de atentar contra la seguridad del país y sus cómplices.