La polución atmosférica fomenta alteraciones pulmonares en el feto humano, cuando la madre respira elevadas concentraciones de partículas en suspensión, según un estudio suizo presentado durante la semana en Berlín en el marco de un congreso europeo sobre enfermedades pulmonares.
Hasta ahora, los científicos partían de que la contaminación sólo podía dañar los pulmones infantiles en edad escolar.
Pero un científico de la Universidad de Berna, en Suiza, ha investigado la relación entre la contaminación atmosférica y los problemas pulmonares en el caso de 241 neonatos.
Philipp Latzin analizó las proporciones de ozono, de dióxido de nitrógeno (NO2) y de partículas en suspensión (PM10) que respiraron las embarazadas y tuvo en cuenta la cercanía del hogar de las futuras madres a grandes arterias de tráfico.