Más de dos décadas después de su creación, el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), cuyo objetivo fundamental es lograr la unificación en base a la paz, la democracia, la libertad y el desarrollo de la región, ha recibido un golpe "casi mortal" con la decisión de Costa Rica de abandonarlo.
"Para el Sistema de la Integración es lamentable la decisión política que asumió ayer Costa Rica", dijo con énfasis el analista y experto Rubén Hidalgo, perteneciente al Instituto Centroamericano de Estudios Políticos (Incep).
Todo se desató a últimas horas, cuando el presidente costarricense, Luis Guillermo Solís, anunció que su país dejaba la participación política en el SICA porque el ente "ignora la solidaridad" y no es capaz de proporcionar una respuesta regional a la crisis generada por la llegada masiva de cubanos a sus fronteras.
"Tres países impiden una solución viable, realista, clara, que puede asumirse y resolver un problema que afecta a una de las partes. Costa Rica no puede participar en esas condiciones" en el SICA, dijo el mandatario a la prensa tan solo horas después de participar en El Salvador en una cumbre que Costa Rica abandonó por falta de consenso.
Unos 5,989 cubanos ya recibieron visas y otras 2,053 personas que se encuentran en la frontera con Panamá serán las últimas que van a ser ingresadas en Costa Rica de forma legal, ya que el país no otorgará más visados a cubanos para aminorar esta situación a la que dicen que ya no pueden hacer frente.
Pero ante esta situación, el experto consultado por Acan-Efe va más allá. Hidalgo aseguró que, a su juicio, Costa Rica barajaba esta decisión "desde hace ratos" porque "no ve espacios de oportunidad" y trabajo con el SICA, y agregó que la crisis de los migrantes fue solo "el detonante" que llevó a Solís a tomar esta determinación.
"Costa Rica ha sido un país que no ha sido un ferviente creyente del proceso de integración de Centroamérica, desde hace muchos años, y la crisis, y la falta de un diálogo político más constructivo para buscar una solución a la crisis de migrantes me parece que facilitó o terminó de desencadenar" la decisión, opinión Hidalgo.
En este proceso, agregó, ha influido el hecho de que no se haya buscado una "negociación en bloque", en la que se incluyeran también como actores a México y a Cuba, además de a lo países de Centroamérica, para lograr una solución "pronta y segura" para los miles de cubanos varados en Costa Rica.
En la negociación centroamericana de migración, que al final acabó en desacuerdo hostil, primaron más las agendas "particulares", ya que cada país tenía una exposición pública de "preocupación" por las personas, pero una "agenda propia" que impide garantizar unas condiciones mínimas de vida para estos migrantes.
"A pesar de estar muy vecinos, cada país ha desarrollado siempre políticas distintas, realidades con enfoques distintas", pero aún así la salida política de Costa Rica del SICA es un golpe "casi mortal" al sistema y "deslegitima" un proceso de integración "de larga data que no ha logrado avanzar" por tener agendas "desvinculadas".
Aunque esta resolución del Gobierno costarricense de "hacerse a un lado" ha formado parte de las posibilidades del Ejecutivo vecino desde hace tiempo, lo cierto es que "viene a dañar mucho el proceso de integración", enfatizó.
"Estamos muy mal, deja muy mal parado al sistema de integración", insistió Hidalgo, quien abogó por buscar "el retorno" de Costa Rica o enfrentar un escenario distinto, con un nuevo SICA que termine en Nicaragua.
Aunque esta situación "no afectará" al aspecto comercial y económico de la región, si es necesario replantearse el ente, porque Costa Rica era "el icono del desarrollo" de la región y uno de los motores de la integración y, ahora, "se ha salido".
Ante esta coyuntura, es el momento de esperar la reacción de grandes empresas costarricenses, como la Cooperativa de Productores de Leche Dos Pinos, compañía líder en productos lácteos en Costa Rica y la región centroamericana, para ver si la decisión del Gobierno afecta a los intereses económicos o no de la región.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, Carlos Raúl Morales, indicó que su país "es respetuoso" de las decisiones "soberanas" de Costa Rica y mostró su esperanza, y la de todo el Estado guatemalteco, de que "esta situación se normalice lo antes posible".