El aumento de temperaturas en el Ártico ha sido en las últimas décadas casi dos veces más rápido que en el resto del planeta, pero los científicos todavía no saben cuánto inciden en ello la actividad humana o los ciclos naturales.
Este fenómeno es conocido como amplificación ártica", según un artículo de Rune Graversen y sus colegas de la Universidad de Estocolmo.
"Las causas subyacentes de esta amplificación de temperatura siguen siendo inciertas", señala el artículo. "La reducción de la cubierta de nieve y de hielo que ha ocurrido en décadas recientes puede haber jugado un papel".
Por su parte, otro artículo en la misma revista británica, que cita como autor principal a Shilong Piao, del Laboratorio de Ciencias del Clima y el Ambiente, en Francia, explica que "el balance de carbono de los ecosistemas terrestres es particularmente sensible a los cambios climáticos en el otoño y la primavera".
Cuando aumenta la temperatura global disminuye la cobertura de nieve y hielo del Ártico lo cual causa un excesivo calentamiento polar, explicaron los científicos.
Esto, a su vez, modifica el albedo (la medida de la reflexión difusa de la luz) y "el aumento de la recongelación del mar durante la temporada fría y las disminuciones en el espesor del hielo en el mar aumentan el flujo de calor desde el océano a la atmósfera".
Algunos científicos sostienen que el calentamiento global y su amplificación ártica se aceleran debido a la actividad humana; desde la deforestación para la agricultura a las industrias y emanaciones de automóviles, que causan un "efecto invernadero" en la atmósfera.
El estudio que dirigió Graversen observa, que esos modelos de cambio climático no explican el calentamiento rápido del aire a más de 3,000 metros de altura.