La tierra que se adhiere a los vegetales puede portar peligrosas bacterias. El hallazgo, dicen los investigadores, confirma que la tierra también puede ser portadora de peligrosas bacterias, y por eso la importancia de lavar bien frutas y verduras antes de consumirlas.
La fuente del brote en el Reino Unido -que no estuvo vinculado con la peor infección de E. coli que se ha registrado en Europa, ocurrida en Alemania- fueron puerros y papas que habían sido comprados a granel, afirma la Agencia de Protección a la Salud (HPA) del Reino Unido.
Y esto, agregan, demuestra la importancia de mantener las cocinas limpias y manejar los productos higiénicamente para evitar este tipo de contagios.
En total, entre diciembre de 2010 y julio de 2011, 250 personas resultaron afectadas con vómito y diarrea después de contagiarse con el microbio que según los expertos era una cepa "inusual" de E. coli.
"Desafortunadamente, es un mito que un poco de tierra no te hace daño", afirma el doctor Andrew Wadge, jefe científico de la HPA.
"La tierra puede contener peligrosas bacterias y, aunque los productores de alimentos han establecido buenos sistemas para limpiar los vegetales, el riesgo no puede ser eliminado totalmente", agrega.
"Este brote es un oportuno recordatorio de que es esencial lavar todas las frutas y vegetales, incluida la ensalada, antes de comerlos, a menos de que su etiquetado indique 'listo para consumir'".
"También es muy importante lavarse las manos totalmente y limpiar las superficies donde se cortan y preparan los alimentos, así como los cuchillos y cualquier otro utensilio después de preparar los vegetales para evitar propagar la contaminación", señala el doctor Wadge.