Deslizamientos de tierra provocados por el terremoto que asoló el miércoles el oeste de Indonesia arrasaron por lo menos tres aldeas, y enterraron vivas bajo toneladas de lodo y escombros a aproximadamente 644 personas, incluidos los asistentes a una boda, dijeron las autoridades el sábado.
La magnitud plena del terremoto del miércoles, que tuvo una magnitud de 7,6, estaba volviéndose más clara después de tres días, mientras rescatistas y autoridades alcanzaban los poblados remotos en las colinas a lo largo de la costa occidental de la isla indonesia de Sumatra.
De confirmarse esa cifra de los 644 muertos adicionales, el total de víctimas fatales del terremoto del miércoles saltaría radicalmente a más de 1.300. La cifra actual del Gobierno es de 715, con la mayoría de las bajas en la ciudad más grande de la región, Padang, donde se han enfocado los esfuerzos de ayuda.
Más de 4.000 personas estaban listadas como desaparecidas antes de que conocieran ayer las noticias sobre los poblados desaparecidos.
Rustam Pakaya, director del centro de manejo de crisis del Ministerio de Salud, dijo que los poblados de Pulau Aiya, Lubuk Lawe y Jumena, en el distrito de Pariaman, fueron arrasados completamente por los desprendimientos de tierra.
Precisó que unas 400 personas estaban asistiendo el miércoles a una boda en Pulau Aiya cuando el terremoto detonó un desprendimiento de tierra. En las comunidades rurales de Indonesia, las bodas son a menudo asuntos comunales que involucran al poblado entero.
''Fueron destrozados por la tierra, a unos 30 metros de profundidad'', dijo Pakaya. ''Incluso una mezquita, de más de 20 metros de altura, desapareció'', agregó.
Dijo que alrededor de 244 personas más quedaron enterradas vivas en los poblados de Lubuk Lawe y Jumena.