V iagra, el fármaco para mejorar la potencia sexual que cambió la vida de millones de personas, está saliendo de la cama para meterse de lleno en otro mundo, el del deporte y el doping.
"La Agencia Mundial Antidoping (AMA) está monitoreando esta sustancia, como hace con muchas otras, y financia un proyecto de investigación acerca del potencial de mejora del rendimiento que ofrece el sildenafil (principio activo de la Viagra) a diferentes alturas", ha señalado Frederic Donzé, jefe de comunicaciones de la AMA.
Un potente fármaco.
Es que la Viagra dilata los vasos sanguíneos para llevar más sangre al pene y mejorar así las prestaciones sexuales del hombre. Pero los expertos creen que ese mismo proceso lleva más oxígeno y nutrientes a los músculos, y que puede ser una ayuda nada despreciable para disciplinas de explosión como la velocidad en el atletismo.
"Todos mis atletas la tomaron, es más fuerte y mejor que la creatina", dijo recientemente Víctor Conte, dueño del laboratorio BALCO en San Francisco, eje del mayor escándalo de doping de los últimos años, el que acabó con la carrera de Marion Jones.
"Cada vez que se incautan drogas prohibidas puedes estar seguro de que también se encontrará Viagra y Cialis", explica Christiane Ayotte, jefa del laboratorio de Montreal, la ciudad sede de la Agencia Mundial Antidoping (AMA).
La Viagra tiene una gran ventaja para los deportistas: es legal, no es una sustancia prohibida. Ayotte dice que detecta regularmente Viagra y Cialis en la orina de deportistas.
Pero los procesos en la AMA son lentos.
El código mundial antidoping acordado en noviembre de 2007 en Madrid recién entrará en vigencia el 1 de enero de 2009, y el proyecto dirigido por el profesor Rundell en la Universidad de Scranton, en Estados Unidos, no ofrecerá sus conclusiones hasta fines de este año.
Los efectos de la Viagra en el deporte de alto rendimiento vienen siendo discutidos desde hace tiempo.
"Científicamente la única prueba de que el Viagra mejora el desempeño deportivo ocurrió en grandes alturas, por eso se decidió no incluirlo en la lista", explicó el brasileño Eduardo de Rose, presidente de la Comisión Médica de la Organización Deportiva Panamericana (Odepa). "Difícilmente se disputará un partido de fútbol en el Everest", ironizó.