La Iglesia Católica de El Salvador pidió unir esfuerzos para enfrentar la “grave” situación de violencia que vive el país, con un promedio de once asesinatos al día, y condenó, entre otros hechos, el robo que sufrió el obispo de la localidad de Sonsonate (oeste), José Mojica Morales.
“Nos preocupa grandemente el que en nuestro país cada vez más son los casos de violencia y son tantas las víctimas, afirmó el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas.