Por lo menos 60 emigrantes, muchos de ellos aún vivos, fueron arrojados al mar, otros asesinados antes, por la tripulación de una embarcación a la deriva en el Golfo de Adén, revelaron ayer algunos sobrevivientes.
El capitán y cinco marinos, todos de Somalia, fueron detenidos por la Policía de Yibutí, luego de haber sido socorridos por un navío militar español junto a algunos sobrevivientes, indicaron ayer fuentes militares francesas en Yibutí donde se encuentra la mayor base militar francesa de Africa.
La fragata española "El Patiño", que forma parte de la flota de vigilancia del terrorismo en el Golfe de Adén y el Océano Indico, socorrió a la embarcación que derivaba desde hacía 10 días por una avería en el motor. El barco de guerra español recogió a 93 personas, incluída la tripulación, y descubrió tres cadáveres a bordo.
El capitán somalí declaró haber embarcado a 150 pasajeros en Somalia, pero los sobrevivientes dijeron que eran más de 200 a bordo y afirmaron que la tripulación había asesinado a varios pasajeros y lanzado al mar a otros que estaban vivos. Denunciaron la "codicia" de esos "pasadores de hombres", que los pedían dinero a los muribundos a cambio de un poco de agua.