Unas 30,000 familias indígenas y rurales que habitan en el centro y el norte del Chaco Paraguayo se han visto afectadas por la dura sequía que azota a la región occidental desde hace al menos cinco meses.
“La escasez de agua para consumo humano y la proliferación de aljibes y tajamares (represas) secos ha vuelto crítica la situación”, le dijo a BBC Mundo la ministra de la Secretaría de Emergencia Nacional, Gladys Cardozo.
En Paraguay, la población indígena tiene problemas para acceder al agua potable no solo en tiempos de sequía.
Según cifras oficiales, sólo el 6% de los pueblos indígenas tiene acceso al vital líquido.
Pero el problema, que es crónico, se agudiza en esta época, especialmente ante la presencia del fenómeno climatológico conocido como “La Niña”.
Y la escasez de agua también se atribuye a la deforestación, al mal uso del territorio y a que “algunos ríos y arroyos fueron represados por ganaderos de la zona para dar de beber a sus animales”, expresó Cardozo.
Hasta el 2012.
“La Niña” no solamente afecta a la región del Chaco. El fenómeno se instaló desde julio y sus efectos se sienten en todo el país.
Paraguay espera dos períodos agrícolas con déficit de agua por lo que el sector productivo debe prepararse para enfrentar un clima hostil.
El jefe de meteorología de la Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción, Max Pasten, dijo a la prensa que Paraguay tendrá dos periodos consecutivos con déficit de lluvias.
“La sequía actual de invierno se unirá a un verano con escasas lluvias, en espera de la llegada de la seca invernal del 2011. Esto significa que hasta el verano de 2012 las precipitaciones pueden resultar insuficientes”, comentó Pasten.
Aclaró que en este período podrán registrarse tormentas o lluvias de gran intensidad pero “estas situaciones también constituyen parte del problema por el daño que generan en los cultivos o en poblaciones enteras”, aseguró.