Varias áreas de las cataratas del Niágara, ubicada en la frontera entre Estados Unidos y Canadá, están congeladas por las bajas temperaturas registradas en febrero y que el pasado miércoles descendieron hasta 20 grados bajo cero
Los visitantes de las cataratas pueden disfrutar de un espectáculo único, con extensas áreas de la atracción turística cubiertas por una espesa capa de hielo.
Aunque es en verano cuando el accidente geográfico entre la frontera de Canadá y Estados Unidos atrae cada día a miles de turistas, aún en el corazón del invierno canadiense se aventuran algunos atrevidos.
El turista español Juan Manuel lava dijo a Efe que había visitado con anterioridad las cataratas durante el verano, pero que en invierno el espectáculo es incluso más impresionante.