A pesar de que cada vez hay menos diferencias de género en los países en desarrollo durante la infancia, estas disparidades surgen en la adolescencia temprana y son más pronunciadas en la entrada a la vida adulta, según un informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
El trabajo titulado "Chicos y chicas en el ciclo de la vida", revela que apenas hay diferencias de género entre los menores de 5 años en asuntos relativos al acceso a atención médica al nacer, al número de bebés registrados tras su nacimiento, al porcentaje de los que toman el pecho en los primeros seis meses de vida o al número de malnutridos.
Sin embargo, la igualdad de género se desdibuja ya un poco en la educación secundaria, entre los 5 y los 14 años, educación recibida por el 52% de niños en el mundo en desarrollo, frente al 48% de niñas.
Las mayores disparidades de género se aprecian en el final de la adolescencia y la entrada en la edad adulta, entre los 15 y 24 años, cuando muchas chicas son forzadas a casarse y a mantener relaciones sexuales a temprana edad.