Las dos Corea dieron impulso ayer a su atribulado proceso de reconciliación cuando accedieron a efectuar reuniones familiares y reanudar las negociaciones en varios asuntos.
Un vocero del gobierno surcoreano manifestó su esperanza de que esos progresos mejoren las perspectivas de diálogo entre Corea del Norte y Estados Unidos, el principal aliado del sur.
Los negociadores del sur no consiguieron, sin embargo, uno de sus objetivos más ansiados: una fecha para las conversaciones militares que permitan reanudar los trabajos de un ferrocarril transfronterizo que se interrumpieron poco antes de la Guerra de Corea de 1950-53.