La guerrilla de las FARC aseguró ayer que las ejecuciones extrajudiciales de civiles en Colombia hacen parte de la "política de seguridad" con la que el Gobierno en su "sucia guerra" quiere mostrar que más de 30,000 rebeldes han sido abatidos por el Ejército desde que asumió la presidencia Álvaro Uribe.
El jefe rebelde Luciano Marín Arango, alias "Iván Márquez", uno de los siete miembros de la cúpula de las FARC, afirmó en declaraciones que ayer reproduce la página en Internet de la Agencia de Noticias Nueva Colombia (Anncol) que el Mandatario no puede posar ahora como un "querubín celestial".
"No puede ahora ese Presidente matarife rasgarse hipócritamente las vestiduras cuando siempre midió en litros de sangre el éxito de su política", informó.
"Márquez" añadió que el "cruel asesinato de miles y miles de civiles a manos del Ejército para luego presentarlos en sus falsos positivos como guerrilleros dados de baja en combate, es el más reciente y horroroso grito de victoria de la seguridad democrática".