La guerrilla de las FARC ha elevado los efectos dañinos de los cilindros de gas doméstico cargados con explosivos al agregarles pegamento industrial, aseguraron ayer portavoces militares de Bogotá.
El nuevo desarrollo de esta arma no convencional de los rebeldes lo establecieron miembros de la brigada del Ejército con sede en Neiva (suroeste) durante la ocupación de tres bases guerrilleras en las selvas de la localidad de San Vicente del Caguán.
El pegamento se adhiere al "cuerpo de las víctimas y genera graves quemaduras, las que se suman a los fuertes daños que deja a su paso la onda explosiva", explicó la brigada militar.