Tres policías fueron baleados y murieron cuando hombres armados atacaron una caravana que custodiaba a un prisionero, en un ataque en el sur del país atribuido por las autoridades a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).
El presidente Juan Manuel Santos afirmó que los policías “murieron como héroes” y como “producto de esta guerra insensata que estamos empeñados en terminar”.
El gobernante formuló sus declaraciones en Medellín, unos 250 kilómetros al noroeste de Bogotá.
“La ofensiva se mantiene, la ofensiva se fortalece. No vamos a bajar un solo milímetro la guardia ni vamos a bajar un solo instante en la ofensiva (de la fuerza pública)”, añadió el mandatario citado en una nota de la Presidencia.
Uno de los negociadores de la guerrilla, Andrés París, insistió en la necesidad de “una tregua bilateral de fuegos para que cesen las muertes”.