Las hormigas enfermas y agonizantes abandonan a sus congéneres para morir en soledad, según un estudio presentado por biólogos de la universidad de Regensburg.
Los entomólogos han llegado a la conclusión de que la sacrificada actitud de las hormigas enfermas tiene como fin evitar contagiar el mal que padecen a sus compañeras y que optan por morir en soledad para preservar su comunidad.
Los expertos subrayan que comportamientos similares se han observado en algunos mamíferos, como es el caso de elefantes y leones.