L as mujeres de América Latina están perdiendo el miedo a hablar abiertamente de sexo y algunas incluso ya toman lecciones para mejorar sus "técnicas amatorias".
Una moda que está causando furor en Argentina es contratar los servicios de una experta en juegos y técnicas sexuales en sustitución de la tradicional streaper.
En Brasil y México se imparten clases de seducción, striptease, baile con el tubo y pompoarismo, una técnica oriental empleada por mujeres para intensificar el placer durante el acto sexual.
Y en Chile existen desde hace un tiempo talleres de sexualidad basados en el yoga tantra y el taoismo, así como el llamado tupersex o venta de juguetes sexuales a domicilio.
"Hubiera querido saberlo antes".
En su show "Hubiera querido saberlo antes", la directora de la Escuela argentina de sexo, Paola Kullock, imparte clases en su mayoría a mujeres.
Kullock les enseña técnicas de seducción, el modo de dar un buen masaje erótico, cómo sorprender a su pareja con un striptease profesional y organiza además tours didácticos por los sex shop de Buenos Aires.
"Doy clases a domicilio, en cumpleaños, reuniones de amigas pero también algo más personalizado.
El otro día estuve en una despedida de soltera y di clases a un público donde estaba la nieta, la madre y la abuela de 81 años", explicó.
"Pero las mujeres argentinas fingimos mucho, mentimos y tratamos de complacer demasiado al otro. Es lo que yo llamo sexo para afuera. Parece que sienten que además de ser madres y trabajadoras, tienen que ser atractivas y estar dispuestas todo el tiempo".