Las fortunas de Singapur han estado ligadas durante mucho tiempo a la industria de la tecnología.
Al final de los años 60 este lugar emergió como uno de los centros de producción de equipos electrónicos más importantes de Asia. Primero fabricó transistores y dispositivos básicos, y luego pasó a computadores personales y otros equipos más complicados para muchas de las marcas líderes en el mercado.
¿Qué hace posible los grandes inventos? Los dispositivos móviles, las grandes estrellas de 2012.
Pero en los últimos años buena parte de este trabajo quedó relegado ante otras naciones cuyos costos laborales son menores.
Esto ha llevado al Gobierno a invertir en investigación y desarrollo, además de ofrecer subvenciones para que las compañías incipientes puedan empezar a dar resultado.
Los empresarios también están tranquilos porque saben que Singapur es uno de los lugares donde se puede cerrar más fácilmente una empresa si fracasa, un hecho reconocido por el Banco Mundial, que lo ha calificado repetidamente como el país más fácil del mundo para hacer negocios.
El resultado es una creciente presencia de empresas incipientes.