Según las cifras de la asociación, los dos últimos presupuestos del Estado han incrementado un 20% la tasa sobre el alcohol, lo que ha añadido 851 millones de euros a la factura impositiva de los bares.
"El Gobierno debería considerar a los “pubs” como activos de la comunidad -sostiene Long- ya que no sólo favorecen la cohesión social, sino que proporcionan beneficios al Estado en cuanto a la recaudación de impuestos".