El empresario mexicano Carlos Slim ha logrado arrebatar a los estadounidenses el trono de los hombres más ricos del mundo que durante quince años han monopolizado los amigos Bill Gates y Warren Buffett y que, desde que Forbes lleva la cuenta, jamás había ocupado un latinoamericano.
Este ingeniero civil de 70 años, viudo y con seis hijos, sólo ha necesitado escalar dos puestos en la lista que cada año elabora la revista estadounidense para colocarse en el puesto número uno del ránking publicado ayer.
En tan sólo un año la fortuna amasada por este hombre se ha incrementado en 18.500 millones de dólares, para alcanzar los 53.500 millones.
"La carrera con Bill Gates ha estado muy justa, pero finalmente ha ganado Carlos Slim por tan sólo 500 millones de dólares, que en el mundo de los millonarios es un margen muy pequeño", anunció el presidente del grupo editorial Forbes, Steve Forbes, en una conferencia de prensa en Nueva York.
Este amante del arte ha sido criticado por atesorar "semejante fortuna en un país tan pobre como México", tal y como señaló en declaraciones a Efe Luisa Kroll, la responsable de la investigación llevada a cabo por Forbes sobre las fortunas de fuera de Estados Unidos.