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Latinoamericanos madrugaron para festejar canonización

Miles de latinoamericanos celebraron la consagración de los papas Juan XXIII y Juan Pablo II como nuevos santos de la Iglesia católica


Otras naciones

Nuevo patrón

  • En Brasil, el país con mayor número de católicos del mundo, 123 millones, se honró al nuevo santo Juan Pablo II nombrándole patrón de una parroquia en la norteña ciudad de Bahía, una iglesia inaugurada durante la visita del pontífice en 1981 y donde los fieles se reunieron ayer por la mañana.

Celebración

  • Los festejos se reprodujeron en Cuba, donde a las 9:00 a.m., hora local, todas las iglesias de la isla se unieron en un toque de campanas mientras se ultimaban los preparativos centrales tanto en la catedral de La Habana como en la ciudad de Santa Clara.

Visita

  • El papa ahora santo visitó Cuba en 1998 y fue recibido por el entonces presidente Fidel Castro.
En cifras
  • 5 viajes realizó el papa Juan Pablo II a México. Fue el primer país que visitó como pontífice, en 1979.
  • 20 líderes judíos de Estados Unidos, Israel, Italia, Argentina, el país natal de Francisco, y Polonia, también participaron en una muestra clara de la mejoría de las relaciones entre católicos y judíos, alcanzada en los papados de Juan XXIII y Juan Pablo II.

Miles de latinoamericanos celebraron la consagración de los papas Juan XXIII y Juan Pablo II como nuevos santos de la Iglesia católica y lo hicieron con vigilias, música y rezos, sobre todo, dirigidos al pontífice polaco, que debe al menos en parte a América Latina su canonización y que ha sido venerado incluso en la Cuba laica y comunista.

El segundo milagro que se le atribuye a Juan Pablo II, necesario para convertirlo en santo, le ocurrió a una costarricense y quizá por eso Costa Rica fue uno de los países que más gente reunió ayer y tuvo que cambiar las iglesias o la catedral por el Estadio Nacional de San José para poder acoger a los cerca de 20,000 fieles que, procedentes de distintos puntos del país, quisieron seguir en vivo la ceremonia vaticana, que por la diferencia horaria en la región ocurrió de madrugada.

 

Entre ellos estaba el sacerdote Sergio Valverde, amigo y párroco de Floribeth Mora, la mujer diagnosticada con un aneurisma y que cuando vio una foto de Juan Pablo II el día en que fue beatificado, en 2000, dijo quedar milagrosamente curada.

“Yo soy testigo -constató Valverde-. Esa mujer se estaba muriendo, ya no caminaba, ya no se movía. Los médicos le daban un mes de vida y ella con una estampita del papa decía que no iba a morir, que el papa la iba a sanar, y así fue”.

Cantos, bailes y oraciones llenaron el Estadio Nacional para esperar el inicio de la misa de canonización en el Vaticano, que fue proyectada en las pantallas gigantes cuatro horas después.

 

En las gradas, hombres y mujeres de todas las edades retaban el sueño y el frío de la madrugada, identificados con banderas, fotografías de Juan Pablo II y hasta con pequeñas figuras del nuevo santo, que eran vendidas en las afueras por hasta 20 dólares.

“Es una alegría inmensa que Dios haya escogido a este país tan hermoso para llevar a cabo un milagro, es algo inexplicable, y hay que celebrarlo por lo más alto, por eso estamos aquí celebrando esto”, dijo el joven Carlos Cruz.

La escena se repetía en varias catedrales del continente.

 

En Ciudad de México unos 1,500 fieles participaban en la que llamaron “Noche de la gratitud”, la vigilia en honor a los nuevos santos, cuyo punto culminante llegó hacia las 3:00 a.m. del domingo, hora local, cuando comenzó la retransmisión en vivo desde la Plaza de San Pedro, del Vaticano.


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924852
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América