La primera dama estadounidense, Laura Bush, demostró ayer ante la Convención Republicana que es algo más que la esposa del presidente y para ello ha asumido un papel importante y activo en la campaña electoral de George W. Bush.
Laura Bush intervino ante la Convención en una jornada en la que compartió el cartel estelar con una gran figura del partido, el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger.
Ayer, Schwarzenegger, austríaco de nacimiento y actor de profesión, debutó en el foro de gran envergadura y desde su flamante posición de gobernador de California, habló de su sueño americano y de cómo tratará de acercar a su estado, demócrata recalcitrante, a las posiciones de Bush.
Su atracción popular y su perfil moderado pueden convertirle en un activo político muy importante para la campaña, en un estado en el que Bush perdió más de un millón de votos en las elecciones del 2000.
California sigue siendo feudo de los demócratas aunque los republicanos comenzaron a recuperar terreno desde que Schwarzenegger fue elegido gobernador.
Manifestantes con los rostros cubiertos por hocicos de plástico gruñeron y se revolcaron en billetes falsos que portaban el rostro del vicepresidente Dick Cheney, al cumplirse el ayer otra jornada de protestas contra la Convención Nacional Republicana.
Bush dijo ayer "ganaremos"" la lucha contra el terrorismo, luego de recibir una lluvia de críticas por haber afirmando que la victoria total no sería posible.
El ex presidente George Bush y su esposa Barbara recibieron un homenaje.