Un italiano emigrado a Londres ha sabido, casi después de diez años, que su madre le dejó una herencia de 2, 5 millones de euros, pero aunque se dedica a lavar platos ha decidido que no quiere el dinero, debido a la mala relación que tenía con ella.
Angelo Piroddi se enteró de la herencia a través de un periodista que vió un anuncio que publicó un abogado en un periódico, ya que sus tías reclamaron la fortuna.