El Servicio de Vida Salvaje de Kenia (KWS) comenzó a trasladar miles de cebras y ñúes desde el área del lago Nakuru a la reserva natural de Amboseli, para restaurar allí un nivel adecuado de las presas de leones y hienas, que han sido diezmadas por la sequía.
Según informó el KWS, la sequía ha conducido a la muerte del 60% de la población de herbívoros.