Dos horas después de conocidos los resultados de las encuestadoras, Jospin anunció que después de la segunda vuelta, del 5 de mayo, abandonará la vida política.
Jospin, de 64 años, llegó en tercer lugar con entre el 15.8% al 16% de los votos y fue eliminado, según estimaciones difundidas a las 20H00 locales (18H00 GMT) por los institutos de sondeos IPSOS, SOFRES y CSA.
Es la primera vez que un candidato de extrema derecha participará en la segunda vuelta de una elección presidencial en Francia, que esta vez se disputará el 5 de mayo.
Chirac, de 69 años, y Le Pen, de 73 años, se ubicaron en primero y segundo lugar respectivamente de la primera vuelta, según los institutos encuestadores a la salida de las urnas. Chirac obtenía entre el 19.7% y el 20% y Le Pen entre el 17% y el 17.9%.
De esta forma, ambos están en lista para la segunda vuelta, durante la cual, el electorado francés, de unos 40 millones de personas habilitadas para votar, elegirán al vigesimotercer presidente de la República.
Dentro de 15 días, en la segunda vuelta, Chirac, aspirante a su reelección, derrotará fácilmente a Le Pen, según una encuesta difundida ayer.
Según el instituto encuestador SOFRES, Chirac obtendría el 78% de los votos contra 22% para Le Pen en la segunda vuelta.
Por primera vez en la Quinta República en Francia (fundada en 1958), una primera vuelta electoral presidencial registró una abstención récord de 28%, tal como lo previeron los institutos de sondeo. Chirac, pidió ayer el apoyo a todos los franceses de cara a la segunda vuelta, porque “Francia os necesita, yo os necesito”. En una breve alocución pública, Chirac dijo: “Francia os necesita, yo os necesito en los próximos días. Que cada uno dé muestras de tolerancia y respeto. ¡Viva la República! ¡Viva Francia!”.
Sin citar ni una sola vez a Le Pen ni al primer ministro saliente, Chirac instó a todos los franceses a unirse “para defender los derechos humanos, garantizar la cohesión de la nación, afirmar la unidad de la República y restaurar la autoridad del Estado”.
En tanto, Le Pen, que agradeció a sus electores el “regalo de su confianza”, lanzó un llamamiento a todos los franceses para hacer realidad la “oportunidad histórica” de llegar hasta la jefatura del Estado. “Asumo completamente la responsabilidad por esta derrota y voy a cerrar la conclusión retirándome de la política luego del final de las elecciones presidenciales”, dijo.
Urgió a su Partido Socialista a comenzar a prepararse para las elecciones parlamentarias de junio. A diferencia de otros líderes socialistas, dijo que no les pedía a sus seguidores votar por Chirac en la segunda vuelta para frenar a Le Pen.