El líder ultraderechista Jean-Marie Le Pen, quien disputará mañana la presidencia de Francia al presidente saliente, Jacques Chirac, apoyado por la derecha y la izquierda, denunció ayer los preparativos de una "operación gigante de fraude electoral" en un "clima totalitario".
Mostró en conferencia de prensa boletas de votación que recibió ayer en la mañana: la boleta de Chirac en papel brillante, la de Le Pen "en papel mate, medio gris" y anunció además que algunos alcaldes rehusarían distribuir las boletas de Le Pen.
"Es una suma de pequeñas trampas", dijo, añadiendo que teme que el representante (para la elección) del Frente Nacional (FN) no pueda entrar en ciertos lugares de votación. "Estamos ante una empresa de fraude enorme", agregó, indicando que la "igualdad no es la misma" para los dos candidatos.
Por su parte, Chirac admitió ayer que el profundo descontento de la población fue lo que catapultó al dirigente ultraderechista a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Según el último sondeo Chirac obtendría entre el 64% y el 82% de los votos, y Le Pen entre el 18% y el 36%.