La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), quiere que la leche de camella sea comercializada a una mayor escala.
Las Naciones Unidas llamó a que la leche -mucho más nutritiva que la de vaca- sea introducida en los países occidentales a una escala mayor de la que se comercializa en la actualidad.
La FAO denominó a leche de camella como "la última novedad", y dice que sería factible crear un mercado mundial del producto con un valor de US$10.000 millones.
La leche de camella es rica en vitaminas B y C y con diez veces más hierro que la de vaca, la leche de camella es, además, más baja en grasa y lácteos, y más alta en potasio.
Mientras que estudios científicos indican que los anticuerpos presentes en el producto pueden ayudar a combatir enfermedades como el cáncer, la hepatitis o el Alzheimer.
En diversos países árabes y africanos esa leche se consume ampliamente y también se usa en la fabricación de quesos, yogures y mantequilla.
Además existe igualmente una línea cosmética a base de leche de camella.
La FAO dijo que la comercialización amplia de los productos lácteos de camello suministraría más alimentos para los habitantes de regiones áridas y semiáridas del mundo en desarrollo.
La comercialización de la leche de camella implica salvar una serie de obstáculos.
También dotaría de una abundante fuente de ingresos a pastores nómadas que tradicionalmente se han dedicado a la producción de la leche.
El experto en productos pecuarios de la FAO, Anthony Bennett, declaró: "Las posibilidades son enormes. La leche es dinero".
La FAO espera que donantes e inversionistas suministren financiación para fomentar la explotación, y que el producto se logre distribuir en mercados lucrativos del Medio Oriente y Occidente.
Pero la explotación del mercado de la leche de camella, sin embargo implica salvar una serie de obstáculos en la producción, la fabricación y la comercialización.
Nadie está recomendando una explotación intensiva; sin embargo, sólo con mejorar los piensos, la cría y la atención veterinaria, los rendimientos diarios podrían incrementarse, según Anthony Bennett, experto pecuario de la organización FAO.
Se estima, que el sabor del producto -que difiere bastante del sabor de la leche de vaca- podría no ser del agrado de todos.
La Comisión Europea ha mostrado su interés en desarrollar varios campos de cooperación científica con Libia, entre ellos el relativo al potencial que tiene la leche de camella como alternativa a la de vaca gracias a sus beneficios económicos y en la salud.
Científicos consideran que la leche de camella tiene un potencial económico y de salud por sus bajas condiciones alérgicas, lo que hace posible que sea una alternativa válida a la leche de vaca.