Los precios internacionales de los lácteos han continuado el rápido aumento iniciado a final de 2006. En septiembre de 2007, el índice de precios para los lácteos alcanzó un nivel sin precedentes, que superó en aproximadamente 120 por ciento el nivel registrado en septiembre de 2006.
La FAO explica que "el aumento se debe a una serie de crisis de producción registradas en los principales países exportadores que han reducido sus suministros y a una sólida demanda especialmente de los países en desarrollo".
La historia de lo ocurrido con la leche destaca así: "Las existencias de proveedores importantes, como la Unión Europea y los Estados Unidos, descendieron a niveles no vistos, lo que ayudó a sostener ulteriormente los precios. En 2007 se prevé una disminución del comercio de productos lácteos, limitado por el estancamiento de la producción lechera en los principales países exportadores.