Cuando la gente piensa en lectores de libros electrónicos, la pantalla blanca Kindle de Amazon es seguramente lo primero que les viene a la mente, pero la situación podría cambiar en breve.
Una ola de lectores electrónicos saldrá a la venta este año, con posibilidades como pantallas que responden al tacto y videoconferencias, y seguramente con precios más bajos.
Ocurre al mismo tiempo que otros productos electrónicos, como teléfonos móviles y minicomputadores, ofrecen al público más posibilidades de leer sus libros favoritos.
Quizá el único problema sea comprar un lector electrónico fabricado por una empresa que podría desaparecer en pocos meses.
Esta semana, casi 24 empresas que elaboran esos aparatos o distribuyen material de lectura mostraron sus productos en la Feria de Productos Electrónicos para el Consumidor en Las Vegas, la primera vez que ha dedicado toda una sección al libro electrónico.
Como indicio de su potencial, ocuparon un lugar preferente y destacado en el Centro de Convenciones de Las Vegas, con frecuencia utilizado por gigantes como Microsoft Corp.