Las elecciones que legislativas que se celebran mañana en Colombia suponen un desafío importante, y con varias vertientes, para el devenir de este país, inmerso en un conflicto armado desde hace décadas.
La figura del presidente del país, Alvaro Uribe, el porvenir de los partidos tradicionales y la consolidación de algún otro reciente, así como las consecuencias de una reforma política y electoral que pretende racionalizar en cierta medida el espectro parlamentario, son algunos de esos desafíos.
En este último aspecto es significativo, sobre todo, el impacto de la reforma del 2003 en las elecciones para el Senado -circunscripción nacional-, pues mientras en el 2002 se presentaban más de 300 listas en las actuales son una veintena.
También enfatizó en la descentralización del gobierno y recordó que dos de sus ministros viven en regiones.
"Se trata de tener un gobierno entero al servicio de ustedes"", les dijo a los asistentes.
También anunció una reforma municipal, con el objetivo de que "todas las comunas cuenten con capacidades para responder a su gente". "Vamos a trabajar de la mano con los alcaldes, para que cumplan bien su tarea, que tal como la mía, es servir a ustedes, a quienes nos han elegido", añadió.