El Gobierno de Bolivia levantó ayer el estado de sitio en la región de Pando, pero seguirá actuando en ese departamento para "garantizar la vida y la seguridad de las personas" porque aún hay "amenazas" y temor entre la ciudadanía.
Así se expresó el ministro de Defensa, Walker San Miguel.
El Ministro sostuvo que los efectivos militares que se trasladaron a Pando en el estado de sitio "no se replegarán", sino que se incrementarán en 300 para llegar a 1,500, a los que se sumarán otros 300 policías para "garantizar la seguridad en Cobija, Filadelfia y Porvenir.