El Líbano celebró el 62 aniversario de su independencia en un marco de división política y violencia en el sur del país que ha superpuesto en la memoria los aciagos días de la guerra civil y de la ocupación israelí.
Sin la presencia de tropas extranjeras por primera vez en 30 años, los tres representantes de las principales comunidades, Emile Lahud, el primer ministro sunita Fuad Siniora y el Presidente chiíta del Parlamento Nabih Berri presidieron la parada castrense.