Las autoridades libanesas pusieron en marcha los preparativos para la visita del papa Benedicto XVI al Líbano, entre el 14 y el 16 de septiembre, que se desarrollará entre amplias medidas de seguridad y sin baños de masas.
El director del Centro Católico de Información, el padre Abdo Abu Kasem, explicó que las medidas de seguridad serán mucho más estrictas que durante la visita de Juan Pablo II en 1997, debido a la situación de inestabilidad que reina en la actualidad en el país.
Los disturbios que han estallado en los últimos meses en el Líbano hicieron temer una cancelación del viaje de Benedicto XVI, lo que fue descartado hace tres días por el Vaticano.
Según Kasem, en el marco de estas medidas excepcionales las multitudes no se agolparán durante el recorrido del papamóvil, que llegó al Líbano el pasado martes y se encuentra ya en la sede de la Presidencia.
La seguridad del papa será supervisada directamente por la Presidencia de la República y en ella participarán los diferentes órganos de la seguridad del país.
Pese a que en esta visita no habrá baños de masas, el sacerdote se mostró convencido de que tanto cristianos como musulmanes participarán en los encuentros con el papa Benedicto XVI.