La arqueóloga alemana Susanne Osthoff, secuestrada hace más de tres semanas en Irak, ha sido puesta en libertad, según informó su hermano en declaraciones a la cadena de televisión de noticias N-TV.
"Mi hermana está libre. Estamos muy contentos", dijo Robert Osthoff, quien añadió que su hermana se encuentra bien y está en estos momentos en la embajada alemana en Bagdad.
Osthoff, de 43 años, quien habla perfectamente árabe y se convirtió al islam hace muchos años, había dio secuestrada el pasado 25 de noviembre junto a su chófer en el norte de Irak.
Según la primera cadena de televisión pública "ARD", se espera que Osthoff regrese hoy a Alemania. "Mi hermana está libre. Estamos muy contentos", había dicho previamente Robert Osthoff, hermano de la secuestrada, en declaraciones a N-TV.
Poco antes de clausurar la mayoría de los colegios, una minoría de centros de votación seguían abiertos, el vocal de la Corte Nacional Electoral Salvador Romero dijo EFE que el sufragio transcurría "con absoluta normalidad" y con "buena afluencia de electores".
Sin embargo, numerosos ciudadanos denunciaron no haber podido votar porque sus nombres estaban mal registrados, simplemente no aparecían o bien habían trasladado las mesas donde sufragan habitualmente a otros lugares sin previo aviso de las autoridades.
Romero reconoció que tras las elecciones municipales de 2004, las autoridades excluyeron de las listas a más de un millón de ciudadanos por distintos motivos, como defunciones, abandono del país o por no ejercer su obligación de votar en aquellos comicios.
Las elecciones generales que se celebraron en Bolivia, consideradas de transcendental importancia para el país y el resto de Sudamérica, se desarrollaron en un clima de absoluta tranquilidad.
Más de 3, 6 bolivianos debían eligir al presidente, vicepresidente, 157 legisladores y, por primera vez a los gobernadores de los nueve departamentos del país.
Unos 26,000 militares y 24,000 policías resguardaron las 121,119 mesas electorales dispuestas para el sufragio, que permanecieron abiertas ocho horas.
Por otro lado, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, aseguró que las elecciones presidenciales en Bolivia son un nuevo paso a la integración suramericana.
Chávez, quien ha manifestado su cercanía con Evo Morales, señaló dijo que "estoy seguro que silenciosamente desde sus sabanas, altiplano, hasta sus montañas, por todas partes, en silencio pero con alegría, el hermano pueblo boliviano está escribiendo una nueva página de su historia".
Antes del 22 de enero, fecha de la ascensión presidencial, el Congreso de Bolivia debe reunirse para elegir al presidente entre Evo Morales y Jorge Quiroga, los dos candidatos más votados en los comicios.
Analistas políticos estiman que "Quiroga vencerá en el Congreso", debido a las alianzas políticas de los partidos tradicionales, que "rechazan el Movimiento al Socialismo", que dirige el indígena Evo Morales.