UNOS 2,000 niños fueron liberados del trabajo en minas de Perú, Bolivia y Ecuador y otros 5,000 fueron prevenidos de ingresar a esa actividad, una de las peores formas de explotación y violación de los derechos humanos, informó ayer la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Este resultado se obtuvo tras cuatro años de ejecución de un programa auspiciado por la OIT y desarrollado por cuatro ONG en zonas de minería artesanal en los tres países andinos.
"Lo que se ha logrado es algo pequeño, inicial, porque el problema es aún latente y queda mucho por hacer", estimó César Mosquera, director del Programa de Erradicación del Trabajo Infantil en Minería Artesanal en América Latina de la OIT.
En Perú, Bolivia y Ecuador unos 65,000 niños de ambos sexos trabajan en actividades mineras y 135,000 están en riesgo de ser absorbidos por esa actividad.
La mayor población infantil comprometida en esa forma de explotación se encuentra en Perú, con 50,000 niños, seguido de Bolivia con 13,500 y Ecuador con 1,500, detalló el experto.
El programa se puso en ejecución en la zona sur de Perú, especialmente en La zona de La Rinconada (sudeste), donde se concentra el mayor número de niños involucrados en esas faenas, en la región minera de Potosí en Bolivia y en Bella Rica, Ecuador. El proyecto fue iniciado en el año 2000.