Ocho soldados británicos detenidos tras adentrarse en aguas territoriales iraníes fueron liberados ayer y se encuentran en su embajada de Teherán, confirmaron fuentes gubernamentales británicas.
En Londres, el secretario de Relaciones Exteriores, Jack Straw confirmó la liberación y aseguró que se encontraban en la embajada británica de Teherán.
Los seis soldados de la infantería de marina británica y dos marineros habían sido detenidos el lunes después que sus tres lanchas rápidas entraron en aguas territoriales iraníes en la vía navegable de Shatt Al Arab, llamada Arvand por los iraníes.
A su llegada al aeropuerto Mehrabad de Teherán fueron recibidos por varios manifestantes opuestos a su liberación y que exigían que fueran juzgados por haber entrado ilegalmente en Irán, indicó la televisión estatal.
Los manifestantes llamaron a los soldados "espías" y pidieron que comparecieran ante una corte marcial.
"Que enjuicien a los espías británicos"", proclamaba un cartel que empuñaban varios manifestantes.
La embajada británica no indicó cuándo o cómo abandonarán Irán los militares recién liberados, aunque fuentes allegadas a la sede diplomática dijeron que partieron ayer en la noche.
Los ocho fueron capturados cuando se dirigían a entregar una de las lanchas a la Policía fluvial iraquí para que patrulle con ella la vía navegable.
El ministro iraní de Relaciones Exteriores Kamal Jarrazi agregó que Irán entregará además las tres lanchas y las armas y pertrechos que portaban los militares capturados, según la televisión estatal.pppLos militares al momento de ser transportados a Teherán.
Consideró que "de ninguna manera" deben realizarse cambios a ese artículo, pues lo que "ya está instituido hay que mantenerlo para bien", ya que las reformas constitucionales deben realizarse para mejorarla y no para quitarle lo bueno que tiene.
Aunque en el paquete de reformas propuestos a la Asamblea no está incluido ese artículo, el miércoles la legisladora Teresita de Arias dijo haber escuchado sobre una propuesta de anexar esa reforma, aprovechando que se encontraban en la discusión los representantes del Comité Ecuménico, para así darle oportunidad a las otras religiones.
Mientras el padre Néstor Jaén, presidente del Comité Ecuménico, le respondió a la legisladora que no se oponía a que esa idea fuera propuesta, pero que al final los que deciden son los legisladores.