Catorce funcionarios y el director de la cárcel venezolana Rodeo II fueron liberados ayer tras permanecer secuestrados durante ocho días por un grupo de presos que demandaba medidas sanitarias ante un supuesto brote de tuberculosis en el penal.
Los trabajadores de la penitenciaría, ubicada en la ciudad de Guatire, vecina a Caracas, salieron después del mediodía en tres ambulancias junto a funcionarios del Ministerio del Interior, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad.
El convoy se dirigió a la cárcel Rodeo I, cercana al penal donde estuvieron recluidos, y allí los funcionarios fueron atendidos en la unidad médica, donde se les practicó un reconocimiento y se reunieron con sus familiares.
Fueron liberados “todos ya, las personas que fueron retenidas durante estos días, sanos y salvos, y en buen estado de salud”, dijo la directora de Protección de Derechos Fundamentales del Ministerio Público, María Mercedes Berthé, que recibió el abrazo de varios familiares de los trabajadores liberados.
“Dichosos los funcionarios que trabajamos en esto porque hemos cumplido una vez más la misión que el Estado nos encomendó”, indicó la funcionaria, mediadora del Gobierno en la mesa de negociación que, según dijo, trabajó en una solución al conflicto desde el día que se inicio de la retención de estas personas.
El secuestro comenzó el pasado 27 de abril, cuando los presos retuvieron a 22 personas (21 trabajadores y el director).
Desde entonces, mantuvieron las reivindicaciones e insistieron en la mediación directa del ministro del Interior, Tareck el Aissami, para liberar a los funcionarios.
El viceministro de Política Interior, Edwin Rojas, informó del acuerdo previamente a las liberaciones y desveló que entre las medidas consensuadas figuran la destitución del director de Custodia de ese Ministerio, Miguel Jiménez, y un mejoramiento de las condiciones de salud en el centro penitenciario.