La policía de Estocolmo liberó ayer a un hombre que supuestamente portaba un cinturón-bomba en la localidad de Tensta, en los alrededores de la capital sueca.
El individuo, de unos 30 años, con pasaporte noruego pero de origen serbio, había llamado horas antes a la policía afirmando que había estado secuestrado durante tres días por desconocidos en un piso y que éstos le habían colocado una bomba activable por control remoto. Técnicos policiales lograron desconectar la supuesta bomba tras realizar una radiografía al hombre.