Cientos de liberianos, coreando "queremos paz, no más guerra", ocuparon ayer una pista del aeropuerto de la capital de Liberia para instar a un equipo militar estadounidense a enviar fuerzas de paz tan pronto como sea posible.
El bloque regional de Africa occidental dijo que planeaba enviar 1,000 soldados a Liberia en dos semanas y que esperaba ayuda logística de Estados Unidos, que aún debe decidir si participará en una fuerza de paz.
El presidente estadounidense, George W. Bush, de gira por Africa, ha prometido trabajar con las Naciones Unidas y con otros estados africanos para alcanzar la paz en Liberia, país fundado en el siglo XIX por esclavos liberados de Estados Unidos.
Los liberianos esperan que Bush los ayude a reprimir a los combatientes de la guerra civil que matan, violan y saquean a la población civil. Tras 14 años de violencia, los rebeldes controlan alrededor del 60 por ciento del país de tres millones de habitantes.
"Queremos a Bush" coreaban algunos de los liberianos que trataron de acercarse en Monrovia al equipo de reconocimiento estadounidense.
Las fuerzas liberianas protegieron a los estadounidenses cuando los manifestantes entraron en la pista del aeropuerto James Spriggs bajo un aguacero.
Estados Unidos envió dos equipos de evaluación a Africa para analizar la posibilidad de enviar tropas a Liberia, informó ayer el secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld.
"El presidente (estadounidense, George W. Bush) está analizando cuál será el papel adecuado para Estados Unidos", dijo Rumsfeld. Para ayudar en esa tarea se envió "un equipo de evaluación de varias decenas de integrantes a Liberia", agregó.
Un segundo equipo fue enviado a trabajar junto a la Comunidad Económica de Estados de Africa del Oeste (CEDEAO), que se prepara para enviar una fuerza multinacional de paz a Liberia, informó el secretario de Defensa.
Por su parte, el equipo militar estadounidense de evaluación inspeccionó ayer sitios estratégicos en Monrovia.
En cada una de sus escalas, el equipo militar de evaluación fue recibido por efusivos residentes que desean que la paz reine pronto en este país.
La misión de 32 especialistas militares estadounidenses, que incluye un grupo de Marines expertos en seguridad y ha sido vista como la precursora de una fuerza mucho mayor, comenzó mejor su día de trabajo ayer, en comparación con el martes.
Las fuerzas leales a Taylor, quien está acusado de instigar a la guerra en Africa Occidental y es buscado por un tribunal de crímenes de guerra en Sierra Leona, impidieron el martes que el equipo de evaluación llegara a un campamento de refugiados en las afueras de Monrovia.
Taylor calificó el incidente de "disparate diplomático" y dijo que la embajada de Estados Unidos debía haber coordinado con el gobierno el acceso al campamento de refugiados.