Liberianos hambrientos saquearon ayer el puerto de Monrovia para proveerse de alimentos, mientras los grupos guerrilleros que combatían al gobierno del país de Africa Occidental se preparaban para retirarse de la convulsionada capital. "Me llevo esta bolsa porque tengo demasiada hambre", admitía Ezekya Saydem, de 17 años, cargando en su cabeza con un saco de maíz etiquetado "USA".
Un barco con alimentos y material médico está por llegar, anunció Carolyn McAskie, coordinadora adjunta de Naciones Unidas para la ayuda de emergencia. Será el primer cargamento procedente del exterior para una ciudad que en 14 años de guerra pasó de 500,000 a un millón de habitantes. Helicópteros estadounidenses de combate volaron a baja altura sobre Monrovia y el nuevo presidente, Moses Blah, dijo que aviones norteamericanos comenzarán pronto a patrullar varias zonas del país para ayudar a las tropas de paz de varios países de Africa Occidental a mantener el control en Liberia.
Funcionarios liberianos manifestaron que recibieron órdenes de preparar el aeropuerto de Monrovia para la llegada hoy de un contingente de infantes de Marina estadounidenses. Mientras tanto, el Pentágono indicó en Washington que unos 200 infantes de Marina podrían desembarcar por un breve espacio de tiempo en Liberia, pero no todos pernoctarían en el país. Aviones estadounidenses AV-8B Harrier y helicópteros basados en buques anfibios frente a las costas de Liberia asegurarán el traspaso de la zona del puerto de las fuerzas rebeldes a la fuerza de paz (ECOMIL), dijeron los funcionarios.
El mayor general de la Fuerza Aérea Norton Schwartz, director de operaciones del Estado Mayor Conjunto de las fuerzas armadas norteamericanas, informó que los marines eran parte de una fuerza de reacción rápida que servirá como reserva para ayudar a las tropas de paz nigerianas si es necesario.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo ayer que su prioridad es enviar ayuda a Liberia, y no buscar la extradición del ex presidente Charles Taylor para que sea juzgado. Consultado sobre la negativa de Nigeria a extraditar a Taylor, quien es reclamado por un tribunal de la ONU bajo cargos de crímenes de guerra, Bush dijo: "me alegro de que se haya ido (...) Pero mi preocupación ahora es asegurarme de que la ayuda humanitaria alcance a la gente que sufre en Liberia".