Las autoridades estadounidenses informaron ayer que liberarán a ocho cubanos que viajaban en un pequeño avión procedente de Cuba y que fueron obligados el lunes a aterrizar en cayo Hueso, al sur de Florida.
El grupo, integrado por cuatro hombres, tres mujeres y una niña, está en el centro de detención del Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) en Krome, en el suroeste del condado de Miami-Dade, a donde fueron trasladados.
Las autoridades de EU no revelaron las identidades de los cubanos, pero el ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba identificó al piloto de la aeronave AN-2, de fabricación soviética, como el capitán instructor, Nemencio Carlos Alonso Guerra.
Por su parte, el gobierno cubano exigió ayer la inmediata devolución de la avioneta y de sus ocupantes, y acusó a Washington de practicar políticas que estimulan la piratería aérea.
Una nota de la Cancillería, circulada ayer todos los medios de prensa, fue la primera reacción oficial al desvío de la nave con ocho personas a bordo. Según las autoridades locales, Estados Unidos es responsable de este tipo de hechos debido a que aplica leyes que estimulan la emigración ilegal.