El líder del rebelde Ejército Popular para la Liberación de Sudán (EPLS), John Garang, condicionó el cese de las hostilidades en el sur del país al logro de un "acuerdo de paz global" con el Gobierno de Jartum, en víspera de la reanudación en Nairobi de las negociaciones de paz entre las dos partes.
"Semejante acuerdo será la garantía para un alto el fuego permanente en Sudán", dijo Garang, en una entrevista al diario árabe internacional "Al Hayat", publicada ayer.
Comentaba así unas declaraciones hechas el sábado por el presidente de Sudán, Omar al Bashir, en las que aseguró estar dispuesto a poner fin a las operaciones militares del Ejército sudanés en el sur "con excepción de los casos de autodefensa".
Durante los 19 años de guerra civil, por la que más de dos millones de personas murieron y otras cuatro millones abandonaron sus lugares de origen, "se ha declarado en muchas ocasiones el alto el fuego, pero posteriormente vuelven a reanudarse las operaciones militares", añadió Garang.
222 Por otra parte, el presidente de Sudán, Omar al Bachir, ha levantado la prohibición a los partidos políticos que impuso tras su llegada al poder por un golpe militar en 1989.
El Gobierno y el EPLS firmaron el pasado 21 de julio un acuerdo de principios para conseguir la paz en el país, que contempla, entre otras cosas, la celebración de un referéndum de autodeterminación en un plazo de seis años en el sur del país y la no aplicación de la ley islámica en esa zona, de mayoría de población animista y cristiana.
Pocos días después, ambas partes se acusaron mutuamente de preparar sendas ofensivas militares en la zona sur del país, y el EPLS aseguró que las tropas gubernamentales mataron a más de 1,000 personas en una fuerte ofensiva contra zonas controladas por los rebeldes en las proximidades de la provincia de Wihda, en la zona petrolera del sur de Sudán.