El líder opositor venezolano Manuel Rosales, actual gobernador de Zulia y aspirante a la alcaldía de Maracaibo, capital de ese estado noroccidental, dijo ayer que no teme a la advertencia militar que le hizo el presidente Hugo Chávez.
"Él (Chávez) es tan hombre como lo soy yo y no le tengo miedo ni a los tanques, ni a los cañones (...); podrá hacer y decir lo que quiera, pero sabe que yo en el Zulia defiendo los intereses del Zulia en cualquier terreno", declaró Rosales a los periodistas.
Tras conminar al mandatario a "que utilice un lenguaje de más altura", Rosales añadió: "Nunca me he metido con él; yo lo respeto como Presidente, pero él no me ha respetado a mí como Gobernador (...); si él no me respeta y quiere barrer el piso conmigo, yo no se lo voy a aceptar a él ni a nadie".
Agregó que "sería muy interesante que Chávez y yo debatiéramos sobre su Gobierno y el mío, para ver cuál es el mejor", aunque matizó que prefería "marcar distancias del charco de la política que mueve" al Gobernante.
El Ejecutivo de Chávez, añadió, quedará registrado como "el más corrupto y embustero de la historia", debido a que está "enfilado por la corrupción", administrado por "una mafia" integrada por ministros, gobernadores y otros funcionarios.
Rosales expresó enseguida que sólo "una parte" de ellos "está involucrada en estafas y negocios de millones y millones de dólares" y que, además, "de narcotráfico y mafias saben ellos" debido a la relación "comprobada" con la guerrilla colombiana.
El gobernador vaticinó que será en el palacio presidencial de Miraflores, al que calificó de "nido de capos" y "mafiosos", donde se sentirá con mayor fuerza la derrota electoral que el oficialismo encajará el próximo mes, porque la oposición cosechará "una apoteósica victoria".
Asimismo, denunció que el alcalde de Maracaibo y candidato a sucederlo en la gobernación del Zulia, el oficialista Gian Carlo Di Martino, "se robó" dinero público.