El comandante talibán responsable de los ataques cada vez más sofisticados contra las tropas británicas en la provincia de Afganistán es un ex recluso de Guantánamo, informó el diario The Times.
Abdullah Ghulam Rasoul pasó seis años en esa prisión norteamericana en suelo cubano antes de ser entregado a las autoridades afganas en diciembre del 2007, después de que los responsables de su custodia decidieran que había dejado de representar una amenaza.
Según fuentes británicas, Rasoul fue puesto en libertad en Kabul el año pasado y ahora, bajo el nombre de mulá Abdullah Zakir, se ha convertido en el nuevo jefe de las operaciones de los talibanes en la provincia de Helmand, donde dirige la estrategia contra las tropas británicas.
Fuentes de los talibanes dijeron al periódico que Rasoul había sido en su día un comandante de los insurgentes próximo al mulá Omar.
La revelación de que un ex detenido de Guantánamo es ahora un alto responsable de los talibanes va a complicar, comenta The Times, los intentos del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de persuadir a otros países de que se hagan cargo de los presos de Guantánamo a los que se decida liberar.
Rasoul fue capturado junto a otros talibanes en Kunduz, norte de Afganistán, en diciembre del 2001.
Entonces se le ocuparon un Kalashnikov y dos relojes de la marca Casio que resultaron ser componentes de bombas de fabricación casera.
Fuentes británicas creen ahora que Rasoul, liberado por las autoridades afganas hace casi un año, es quien ha ideado la campaña de bombas colocadas en las carreteras en la provincia de Helmand, patrullada por los británicos.
Desde entonces, 48 soldados británicos han muerto por la explosión de ese tipo de bombas y 18 por armas de fuego en esa provincia.
Según fuentes de los talibanes, Rasoul opera actualmente en la zona fronteriza entre Afganistán y Pakistán.